Tomada de la edición impresa del Miércoles, 04 Enero 2012

Oswaldo Segura y su amor por el teatro

El destacado actor cómico y conductor de televisión presenta su obra teatral ‘El viudo’

Oswaldo Segura y su amor por el teatro
Fotos: Lilybeth Coloma

Katherine Lucín / Guayaquil

 

Espontáneo, natural y sin poses. Así es Oswaldo Segura, actor cómico y presentador de televisión, de 52 años, quien hace más de dos décadas conquistó un pedazo del corazón de los ecuatorianos con su representación de Felipe Vera, en la desaparecida producción ‘Mis adorables entenados’.

Hoy, el recordado artista se confesó con nuestros lectores y relató algunas de sus anécdotas a lo largo de su trayectoria.

¿Cómo fue la infancia de Oswaldo Segura?

Con muchas carencias, mi familia era muy humilde y fue duro. Pero creo que todas esas situaciones ayudaron a formarme y valorar las cosas que tienen verdadera importancia en la vida.

¿Algo que recuerde de su niñez y que ahora le causa risa?

Las palizas que nos dábamos con mis hermanos. Es curioso, pero gracias a los hermanos es que los hombres aprendemos a pelear.

¿Por qué peleaban?

Por tonterías -como todo muchacho-, pero amo a mis hermanos. Todos nos llevamos muy bien.

¿Qué tal era para los estudios?

No me gustaba estudiar. Yo amaba la lectura, la historia y la obra lírica, eso sí detestaba las Matemáticas y otras materias.

¿Cómo nació su afición por la actuación?

Desde pequeño siempre me gustó improvisar, imitar y cosas así, pero la verdad no sabía siquiera que el teatro existía. A los 16 años ingresé a estudiar en la Casa de la Cultura, donde  tuve a grandes maestros y pude desarrollar mi potencial.

¿Cuál fue su primer personaje en escena?

Era un guardia que tenía una lanza al costado. Pasé parado sin hablar, ni moverme durante toda la obra. Sin embargo, lo que más recuerdo es que me moría de nervios.

¿Qué es lo que más le gusta del escenario?

Esa adrenalina que sientes al salir al estar en él. Es una emoción tan maravillosa que solamente el teatro me la hace sentir. Es un amor puro y sincero.

¿A quiénes considera como sus grandes maestros en la actuación?

A Vicente Jaramillo, Ernesto Suárez y Tati Interllige.

¿Cuando estaba en el teatro soñó con algún día aparecer en TV?

Considero que las cosas llegan por añadidura. Pero no solo me dedicaba a hacer lo que amaba, luego se dio la oportunidad de hacer comerciales para la televisión, hasta que llegó la producción de los entenados.

¿Cómo sucedió?

Yo tenía 26 años, ‘Mis adorables entenados’ era una obra teatral que contaba con mucha aceptación por su contenido, pues todos se identificaban con la historia de sus personajes, su cultura y costumbres.

Gracias a la popularidad que esta comedia alcanzó (un año y medio de éxitos en taquilla) decidieron llevar la propuesta de Tati Interllige a la pantalla chica.

¿Qué significa para Oswaldo, Felipe Vera?

Es un personaje hermoso que me ha dado muchas satisfacciones personales y profesionales. Realmente en sus inicios tuvimos el temor de que la gente le cogiera fastidio por su forma de ser, porque era antipático, egocéntrico y muy burlesco. Pero afortunadamente existe un Felipe en todas partes y las personas se identifican con él.

¿A su modo de ver, cuál sería la clave del éxito de los entenados?

Que fue un programa hecho por gente del pueblo y para el pueblo. Eso es algo que el público valoró y acogió.

¿Sobre qué giraba su trama?

Giraba en torno a Lupita (Amparo Guillén) la última esposa de Ángel Vera, un mujeriego empedernido, chiro, que tuvo hijos con distintas madres. Ella se hace cargo de sus entenados: Pablo (Andrés Garzón), Rosendo (Héctor Garzón), Stacy (Richard Barker) y Felipe (Oswaldo Segura). En ausencia de Ángel, su esposa e hijos atraviesan por situaciones muy singulares y chistosas para sobrevivir.

¿Cómo se lleva con sus excompañeros de los entenados?

Excelente, seguimos en contacto y todos nos llevamos muy bien.

¿La satisfacción más grande que le ha dejado  la carrera?

La más hermosa es el cariño del público y seguir en vigencia. He tenido mis altibajos, pero así es la profesión.

¿Qué tal su experiencia en Vamos Con Todo?

Esta es una faceta totalmente diferente, la cual le dio un giro a mi carrera, pero a la que quiero y valoro de la misma manera.

¿Cómo evaluó al 2011?

Como un buen año, pero lo más importante fue que me pude reunir con todos mis hijos.

¿Y su relación con Laura Suárez?

Laurita para mí es más que una amiga, es como una hija. Nunca la vi como hijastra porque el término no nos gustaba. Pero siempre será para mí un familiar más. Es una mujer a la que amo y respeto. Además, la considero gran ejemplo de vida, pues lucha constantemente contra una dura enfermedad.

¿Mantienen una relación estrecha?

Sí, siempre sabemos el uno del otro y cuando viajo a Argentina la voy a visitar.

¿Qué proyectos tiene para el 2012?

El 1 de enero estrené en el Teatro Del Ángel la obra  ‘El viudo’, cuyos protagonistas son Juan José Jaramillo, Ángela Chavarría, Sandra Pareja y Stalin Pérez.

¿Algo que pueda contar acerca de  ‘El viudo’?

Es la historia de Mario (Juan José Jaramillo), un hombre que ha enviudado recientemente y que se ve envuelto en una serie de enredos cuyos protagonistas son su novia Deborah (Sandra Pareja), quien quiere apoderarse de los bienes que dejó Estela (Ángela Chavarría), la difunta esposa de Mario. Al ver esta situación, desde el más allá Estela busca la forma de comunicarse con su esposo y lo consigue generando una serie de confusiones jocosas que tendrán un desenlace hilarante.

¿Qué días podrá ser vista?

Se mantendrá en cartelera todos los fines de semana, en el Teatro Del Ángel, ubicado en Bálsamos 620 entre Ficus y Las Monjas, ciudadela Urdesa.

© 2014 Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el consentimiento del diario.