Tomada de la edición impresa del Jueves, 17 Mayo 2012

Ruddy Rodríguez: “Lloré con mi primer desnudo”

La venezolana promociona en Ecuador la película Venezzia, en la que actúa con Alfonso Herrera

Ruddy Rodríguez: “Lloré con mi primer desnudo”
Foto: Miguel Jiménez
La película Venezzia se estrenó el pasado martes en Cinemark, Quito.

Francisca Ovando / Quito

Más de veinte años han transcurrido desde que Ruddy Rosario Rodríguez de Lucía se dio a conocer como modelo, cuando participó en el Miss Venezuela 1985, mientras representaba a su natal estado Anzoátegui. En dicho evento se convirtió en la primera venezolana en ostentar el título de ‘Miss World Venezuela’, reconocimiento que sin duda le abrió muchas puertas; pero el trabajo y esfuerzo que le ha dedicado a su profesión como actriz, modelo, cantante y empresaria, la han hecho mantenerse tanto en cine como en televisión.

Ruddy Rodríguez se encuentra de visita en Ecuador promocionando la película Venezzia, en la que colaboró como productora ejecutiva y protagoniza junto al mexicano Alfonso Herrera, exRBD.

Las personas la conocen como modelo, actriz, empresaria, cantante, ¿usted cómo se define?
Ahora también soy productora. Me defino como una mujer trabajadora, a mí la vida no me ha regalado absolutamente nada, busco las cosas y persisto para que se den. Creo mucho en los proyectos en los que me involucro, confío en Dios y sobre todo en mí. Siempre digo que Dios nos ayuda, pero primero se ayuda uno mismo.

¿Qué tal la experiencia de trabajar con Alfonso Herrera?
Es un caballero, una persona magnífica, de una gran bondad y humildad, con un gran deseo de compromiso. Eso es algo que uno aprecia, no solo como artista, realmente fue un placer haber trabajado con él porque es la verdadera estrella de la película Venezzia.

¿Cuál considera que fue la escena más complicada de realizar?
Las escenas más fuertes son las que hicimos con lluvia, debajo del agua, en una tuvimos que arrastrarnos y con el peso de los dos fue complicado porque para hacer la película tuve que engordar 8 kilos.

¿Por qué?
Porque la cinta transcurre en 1942, entonces hay que ubicar a los personajes en ese año, las mujeres eran más rellenitas.

¿Cómo subió esos kilos?
Comiendo como una loca.

¿Después tuvo que hacer dieta?
Me tocó bajar los kilos que subí, pero estuvo bien, me gustan los retos. Solo dejé de comer carbohidratos.

¿Alguna anécdota de la película?
Hubo una escena en la que Alfonso y yo nos golpeamos muy fuerte, me dolía la cabeza, tenía la cervical destrozada, pero los dos nos quedamos quietos y actuamos muy profesionales.

¿Cómo manejo las escenas en donde hizo desnudos?
Es el primer desnudo que hago en mi vida, pero la escena quedó hermosa. Fue un poco fuerte porque me dio un ataque de llanto, estaba muy nerviosa porque era mi primer enfrentamiento a no tener ropa y eso para mí no es el mejor paseo, me gusta la ropa, solo ando desnudita en mi casa, nunca frente a las cámaras. La gente que me conoce y que ha seguido mi carrera sabe que no la he basado en desnudos.

¿Ya se lo habían propuesto?
Siempre. Me quisieron desnudar desde la primera vez que me vieron en televisión, pero yo no me dejé.

¿Cómo logró evadirlos?  
Porque yo tenía el control, era productora, conozco al director, podía opinar y me cuidaron mucho.

¿Quiere seguir produciendo?
Sí, creo que una artista debe probar producción, dirección, quisiera hacer mi primer cortometraje; pero eso no quiere decir que voy a abandonar la actuación.

Tiene una vida agitada, debe despertarse temprano y dormir tarde, pero siempre está radiante y alegre, ¿ser parte del proyecto ‘El camino a la felicidad’ le ha ayudado a proyectarse feliz ante los demás?
Cuando uno tiene paz interior, le pone el valor justo a las cosas y trata de seguir el camino a la felicidad realmente, no te metes mucho en problemas, tienes más aciertos que desaciertos. Me gusta que la gente de verdad crea que todo ser humano puede cambiar, mejorar y transformarse. La gente siempre le echa la culpa a políticos, que el país está mal, la economía, esto y el otro; pero ese camino a la felicidad es asumir responsabilidad por ti, por tu área y por toda la gente que puedas influenciar. Desde la persona que recoge basura en la calle, hasta las que tienen posgrado, todas pueden cambiar y mejorar.

Ha comentado sentirse contenta por su participación en la serie ecuatoriana ‘El cholito’, ¿colaboraría en otra producción de este país?
Claro que sí, quiero hacer cine en Ecuador porque siento que hay historias por contar y si yo sirvo de algo me encantaría ser parte de eso, además Ecuador me encanta.

¿En qué tipo de historia le gustaría actuar?
Todo depende del guión. Por ejemplo, hace dos semanas terminé una película en donde soy una mujer de 82 años. La hice porque es una cinta que se presenta cada 20 años.

¿Cómo se llama ese filme?
‘La casa del fin de los tiempos’. Es la primera película de suspenso que se hace en Venezuela, y qué rico haber sido yo la que empezó. Hago de una mujer con mucha vivencia, vacío y tristeza; de esas personas que su cuerpo está vivo pero ellas están muertas, eso me impresionó mucho. No sé cuándo se estrenará, pero valió la pena. El único inconveniente es que como soy una persona inquieta, me muevo de aquí para allá, y eso que no tomo café, fue muy fuerte estar 10 horas sentada maquillándome, sin abrir la boca ni comenzar a actuar.

¿Qué le gusta hacer cuando está en casa?
Me gusta manejar bicicleta para hacer todas mis diligencias y así ayudar al medio ambiente. No uso mucho el carro, sino para ir a la finca de mi esposo. Paseo al perro porque me ayuda como ejercicio, odio los gimnasios. Como mucho, pero durante la semana y en las noches trato de no ingerir carbohidratos, los fines de semana me ‘desbarranco’, degusto lo que venga y trato de no privarme porque es uno de los placeres de la vida.

¿Qué comida prefiere?
Las papas fritas y como buena hija de italiana cocino y como buena pasta.

¿Película favorita?
Son muchas, pero ‘Los puentes de Madison’ me encantó y ‘Cadena de favores’ me impactó, la he visto varias veces.

¿Actor preferido?
Siempre quise conocer a Tom Cruise. Decía que cuando lo tenga en frente le iba a decir de todo, pero no fue así, cuando lo conocí en Inglaterra solo le dije: hola. Pero le regalé un libro de Venezuela y me dijo que algún día iría a mi país. Todos los años lo veo porque desde hace 17 me involucré en la cienciología.  

¿Cómo maneja la fama?
Siendo yo misma, no pretendo ser nadie más, solo yo. Una persona se deja enfermar con la fama cuando se aleja de la realidad para ponerse en un pedestal.

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