Tomada de la edición impresa del Lunes, 29 Abril 2013

Código de convivencia en planteles

Las instituciones educativas pueden sancionar a los estudiantes que falten a la normativa y no fomenten un ambiente de cordialidad

Foto: Alrchivo
El Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Intercultural contempla nuevos aspectos que regirán en la región Costa a partir del inicio de clases.

Redacción / Guayaquil

Alterar la paz e irrespetar los códigos de convivencia de los centros educativos es una falta que puede ser leve, grave o muy grave, según lo indica el Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Intercultural en el artículo 330.

La normativa, que entrará en vigencia a partir del nuevo periodo lectivo que inicia el 2 de mayo, contempla cambios en la evaluación y en la calificación del comportamiento, que antes era denominado como disciplina.

Para la rectora del Instituto Superior Guayaquil, Ketty Flores, las normas de convivencia llevan a un desarrollo integral de los adolescentes que estudian en el plantel.

Por ello, luego de llegar a un consenso entre maestros, se dispuso la creación del reglamento que cuenta con el aval del Consejo Ejecutivo y de la Subsecretaría de Educación.

Flores comentó que en su plantel hace dos años crearon uno. “Definitivamente nos ha ayudado muchísimo para mantener la buena conducta y convivencia de los estudiantes dentro y fuera del plantel”.

El documento, que es socializado a los padres de familia, establece el uso correcto del uniforme, los objetos que no pueden llevar los estudiantes (como celulares), el cuidado de las aulas y bienes, la asistencia y el uso de las redes sociales.

En el último punto, Flores se refirió a que los jóvenes no conocen qué es lo mejor para ‘discrecionar’ y qué es bueno publicar. “Hemos encontrado situaciones de rivalidad en Facebook o fotos montadas y eso no debemos permitir, nuestra labor no solo es dar conocimiento, sino formación integral”, dijo la autoridad.

Melissa Rivadeneira, estudiante del plantel, señaló que a partir del acta de compromiso que realiza cada año, junto a su representante, toma en cuenta con mayor profundidad las acciones que debe o no cometer.

“Sé que no puedo usar piercings o que no puedo hacer escándalo, y eso es bueno, porque así vamos formando nuestra personalidad”, mencionó la menor.

© 2014 Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el consentimiento del diario.