Tomada de la edición impresa del Lunes, 30 Diciembre 2013

Baños de florecimiento para iniciar bien el 2014

Los pétalos de rosas, champán, hierbas dulces y esencias son recomendadas para los baños que muchas personas de hacen en fin de año.

Fotos: Alfredo Piedrahíta
El maestro Mateo (der.) explicó cómo debe hacerse una limpieza energética y las hierbas que se deben utilizar para la misma.

Silvia Murillo / Guayaquil

A quienes no les ha ido  muy bien durante el 2013 y quieren iniciar el nuevo año despojándose de las energías negativas o malas vibras, optan en estos días por acudir a lugares donde se realizan baños de florecimiento, limpieza del aura, chacras, lectura del tarot que mejoren el nivel de atracción ya sea en el aspecto económico, sentimental o de trabajo.

El sitio donde se concurra depende en gran medida de las posibilidades que da el ‘bolsillo’ para satisfacer esta necesidad.

Hay quienes acuden a locales ubicados en la Bahía, donde venden todo tipo de esencias, jabones, velas de colores y más productos que ofrecen devolverle el amor perdido, atrapar a la mujer u hombre de sus sueños, conseguir trabajo si no lo tienen y hasta incrementar sus ganancias económicas.

Meliza Valencia, propietaria de uno de estos negocios, indicó que los productos hay que usarlos “con fe y constancia” porque de lo contrario no surten efecto.

Con este pensamiento coincide ‘Susana’, quien habita en el Guasmo norte y que es clienta de Meliza. Ella acude a este local para surtirse de los productos que le ayudan en las limpias y baños que realiza a sus clientes. “Todo esto se mueve con fe, si no tiene fe, yo les digo a las personas que no gasten ni su dinero ni su tiempo y que no me lo hagan gastar a mí”.

La mujer, de fornida contextura y piel casi azabache, quien lleva 28 años haciendo a este tipo de trabajo, afirmó que “una limpieza amarga debe hacérsela con sal, pese a que mucha gente cree que la sal es dañina, pero por el contrario, Dios todo lo que ha puesto en la tierra, lo ha puesto para hacer el bien y con la sal se casa todo lo malo”.

Ella resaltó que es sorprendente cómo un baño de limpieza puede despojar a las personas de las energías negativas, que en la mayoría de casos, las desgasta anímicamente.

Mateo Soracipa, más conocido como maestro Mateo, quien lleva diez años dedicado a este tipo de actividad, indicó que las personas cuando acuden a estos lugares es porque ya van con un problema o de lo contrario lo hacen por curiosidad.

“A todo el que llega se le recomienda primero una consulta, que se hace a través del aura, del tarot, de las manos, las piedras runas, porque son el inicio, como una guía para enfocarme en el problema. La consulta nos da el dato preciso de lo que necesitamos hacer”, refirió.

Acá les recomendamos la terapia energética que se puede hacer a través de piedras, de los centros energéticos chacras, mediante baños, meditación, yoga, reiki. Hay muchas maneras de eliminar las malas energías, inclusive con la oración, “pero cuando se ponen a orar con fe, entrega y amor están despojándose de ellas”.

“Las limpias sirven para eliminar las malas energías, los baños para nuestra aura, nuestras chacras y programarlas para que absorban buenas vibras”, explicó.

Baños
El maestro precisó que en fin de año es conveniente hacerse baños con hierbas como la menta, manzanilla, tilo, hierbaluisa, porque son dulces y “tienen la facultad de florecer nuestro centro chacra, de revitalizar el aura”. Mencionó que en estas fechas no puede faltar -en un baño de fin de año- el champán, que es un símbolo de felicidad, abundancia, dinero y amor.

Asimismo recomendó los baños con pétalos de rosa de todos los colores, sin enfocarse precisamente en los rojos (que representan el amor) o amarillos (la salud).

Puntualizó que la persona -indistintamente de la fecha- debe cargar un talismán y un amuleto. El primero atrae cosas buenas y el segundo, para protección.

El Ekeko es un muñeco de mucho cuidado

El maestro Mateo cuenta que la historia mística del Ekeko es originaria de Bolivia, por eso se lo considera un dios aymara.

Según la leyenda, existía un señor a quien la gente llamaba Don Ekeko, que era muy rico, porque tenía minas, terrenos y mucha abundancia, con la particularidad que le gustaba tomar alcohol, fumar habano y masticar hojas de coca.

Conociendo su espíritu altruista, las personas que necesitaban de ayuda acudían a él a pedirle comida o cualquier  favor a cambio de lo cual le llevaban una botella de trago y cigarros.

Al morir Don Ekeko, los ciudadanos empezaron a hacer efigies en miniatura, a llevarle alcohol, cigarros y coca a cambio de favores que necesitaban. Esta especie de tradición llegó a algunos países. Sin embargo, el maestro Mateo no lo recomienda mucho, porque si bien es cierto que la gente afirma que él les concede lo que le piden, cuando no se cumple con la promesa de llevarle lo que le gusta, las personas podrían perder todo lo que han ganado.

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