Tomada de la edición impresa del Miércoles, 04 Julio 2012

Manabita asesinado a tiros en Caracas

El compatriota, que tenía planificado regresar a su ciudad de origen, estuvo tomando, se fue a otro barrio y allá encontró la muerte

Manabita asesinado a tiros en Caracas
Foto: Dayse Pico
Los deudos del portovejense conservan una fotografía de él en un altar, donde rezan por el descanso de su alma. Ellos gestionan la repatriación del cuerpo con la Senami.

DAYSE PICO ∙ REDACCIÓN PORTOVIEJO

La casa de la familia Alvarado, ubicada en el sector de El Guabito, en Portoviejo, está vacía. Todos viajaron ayer a Guayaquil para realizar los trámites de repatriación del cadáver de Joel Narciso Alvarado Mendoza, quien fue acribillado en Caracas.

Fabiola Alvarado, prima del portovejense asesinado, levantó un pequeño altar en su casa situada en el centro de la capital manabita. Flores, velas y dos fotografías están sobre una mesa a la espera del cuerpo para darle sepultura.

Ella recordó que su tío Mauro Alvarado recibió una llamada a la 01:00 del pasado domingo, en la que le informaron que su hijo fue asesinado de 8 disparos en el barrio Magallanes de Catia, en Caracas.

El hombre, vía telefónica, señaló que a él le comunicaron que su consanguíneo estaba tomando en el barrio donde vivía. Al calor de los tragos, decidió dirigirse a otro sector de la urbe, donde lo asesinaron.

“El criminal le propinó primero seis tiros. Joel quiso huir, sin embargo, uno de los proyectiles lo hirió en la pierna y se cayó. Estando en el suelo el verdugo lo remató dándole un tiro en la frente y otro en el ojo. En total recibió 8 balazos”, dijo consternado el pariente.

Alvarado laboraba como recaudador en un almacén. Él llegó hace tres años a visitar a sus parientes y tenía previsto regresar para las festividades de Fin de Año, incluso desde ya hacía planes con su padre para radicarse en su ciudad natal.

Deseaba comer sal prieta

El portovejense deja un menor de 8 años de edad en la orfandad; mientras que su madre, Fátima Mendoza, hace los trámites en Caracas, donde vive hace varios años, para repatriar el cuerpo.

Ella y Mauro Alvarado, su esposo, gestionaron para que la Secretaría Nacional del Migrante los ayude a que el proceso no tarde tantos días.

El progenitor del infortunado recordó que hace tres días dialogó con su hijo, quien le pidió que le envié sal prieta y otros productos manabitas que allá no los conseguía.

Ambos eran muy unidos a pesar de la distancia que los separaba.

Por ahora, la familia Alvarado busca repatriar el cadáver para velarlo en una Sala, en el centro de Portoviejo, y luego darle sepultura en el cementerio general.

Se conoce que por este asesinado no hay detenidos. El cuerpo de la víctima fue sometido a la autopsia.

© 2014 Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el consentimiento del diario.