Resistencia antimicrobiana: Enfermedades resistentes a los medicamentos podrían causar 10 millones de muertes por año para el 2050

La Organización Mundial de la Salud ha declarado que la resistencia a los antimicrobianos (RAM) es una de las 10 principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad.

● Se estima que a nivel mundial la prevención para enfrentar una pandemia asciende a alrededor de 30.1 mil millones de dólares. Una cantidad insignificante en comparación con el costo estimado de 12.5 billones de dólares gastados a nivel global durante la pandemia por Covid-19.

La resistencia antimicrobiana (RAM) es una pandemia silenciosa que representa una amenaza importante para la salud pública. Enfermedades causadas por microorganismos, antes curables, se convierten en potencialmente mortales, debido a que los virus, hongos y bacterias dejan de responder a los medicamentos, haciendo más difícil el tratamiento de infecciones y más fácil la propagación de enfermedades.

Con base en un informe de las Naciones Unidas, se estima que las enfermedades resistentes a los medicamentos podrían causar 10 millones de muertes por año para el 2050. Por ello, empresas como Essity, compañía líder en el mercado global de higiene y salud que rompe barreras por el bienestar a través de sus productos y soluciones, contribuye al Marco Mundial de Concientización sobre el Uso de Antimicrobianos, con el objetivo de sensibilizar e informar sobre la resistencia antimicrobiana (RAM), ratificando su compromiso por seguir fomentando mejores prácticas médicas.

El “Reporte Global de Higiene y Salud (2023- 2024) de Essity, empresa de origen sueco, con presencia en Ecuador”, señala que en el futuro es probable que se produzcan más pandemias impulsadas por diversos factores como el cambio climático, la ganadería y la urbanización. Sin embargo, invertir en el tratamiento de infecciones, que brinden soluciones que reduzcan la cantidad de uso de antibióticos puede ayudar a lograr mejores resultados de salud, reducir infecciones, pandemias y altos costos para gestionarlos.

Es necesario garantizar el acceso a agua potable, saneamiento y productos de higiene que en total requerirían una inversión promedio de entre 10.3 y 11.5 millones de dólares al año, que es mucho menos que el costo de prevención para afrontar una pandemia, que asciende alrededor de 30.1 mil millones de dólares. Una cantidad insignificante en comparación con el costo estimado de 12.5 billones de dólares gastados a nivel global durante Covid-19.

“Para invertir en la prevención de la resistencia antimicrobiana (RAM) se necesita la participación de múltiples partes interesadas. Gobiernos, proveedores de atención médica, personas del ámbito académico, sociedad civil y empresas deben colaborar en conjunto a nivel local, nacional y global para mejorar el tratamiento de infecciones y así, brindar soluciones que reduzcan el uso de antibióticos para la prevención de infecciones y establecer medidas que, apoyadas en la educación y la formación, enfaticen la rentabilidad del tema como punto clave”, afirma Juliana Lecompte, Marketing Manager Health&Medical Essity.

En línea con esto, el Estudio Global sobre Resistencia Antimicrobiana en la región de las Américas, en el que participó el Observatorio Nacional de Salud del INS y fue publicado por investigadores liderados por la Universidad de Oxford, concluyó que en América Latina 569 mil muertes pudieron estar relacionadas con la resistencia antimicrobiana, y de estas 141 mil fueron atribuibles a este fenómenos, es decir el 11.1% de todas las muertes atribuibles a RAM ocurrieron en la región de las Américas.

“Cuando se trata del tratamiento de una herida infectada, disminuir los microorganismos presentes en la misma, puede salvar la vida del paciente. La tendencia científica es de recomendar cada vez menos el uso de los antibióticos a nivel tópico los cuales se pueden evitar a través de la aplicación tópica de apósitos no medicados con acciones de unión bacteriana, apoyando inclusive la limpieza de la herida. La conciencia de los peligros de la Resistencia Antimicrobiana y las medidas para limitar su propagación, son los primeros pasos para generar cambios”, asegura Carol Serna, Especialista Clínica de Esstiy.

Cuando se trata de combatir la RAM, la experiencia de Essity está en mejorar las soluciones de higiene y salud a través de sus marcas Cutimed® y Leukoplast que cuentan con la tecnología Sorbact, una alternativa de apósitos para la prevención y tratamiento de infecciones que reducen la carga biológica en las heridas sin utilizar ningún agente químicamente activo, lo que puede ayudar a reducir el uso excesivo de antibióticos y así contribuir a contrarrestar la resistencia antimicrobiana.

Artículo Anterior Artículo Siguiente