·  ESPOL, a través de su Centro del Agua y Desarrollo Sustentable (CADS), será la encargada de realizar el estudio científico, con el apoyo del GAD Provincial de Santo Domingo de los Tsáchilas, y la Coalición por la Seguridad Hídrica del Ecuador.

·  Este proyecto es el punto de partida para un trabajo articulado de varios actores del sector público y privado.

Partiendo de la premisa de que el cuidado del agua es un trabajo y responsabilidad de todos, la ejecución de este estudio científico inicia con la firma de un convenio multipartito con actores del sector público, privado y la academia.

El GAD Provincial de Santo Domingo de los Tsáchilas, acompañará y validará el proceso; la ESPOL, a través de su Centro del Agua y Desarrollo Sustentable (CADS), será el organismo encargado de su implementación y ejecución; mientras que empresas locales como Pronaca, brindarán su apoyo para llevarlo a cabo. Este proyecto pretende apoyar a los esfuerzos de la Coalición por la Seguridad Hídrica del Ecuador, entidad que busca asegurar la sostenibilidad del recurso hídrico a nivel nacional.

Este primer estudio que evaluará la salud de los ríos que conforman la cuenca del Peripa, tiene como objetivo conocer el estado de la calidad del agua, generar conciencia al respecto y establecer una línea base para fortalecer el manejo de este recurso e involucrar a todos los actores en su mejoramiento.

La cuenca del río Peripa, que nace de los territorios de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas y forma parte del sistema hídrico que aporta a la presa Daule-Peripa, es utilizada por los habitantes de la Provincia tanto para su consumo, como para las actividades productivas que realizan, por ejemplo, la agricultura y la ganadería.

“Es una herramienta para que la academia, la industria y el Gobierno puedan sentarse en la mesa y proponerse metas para conservar la cuenca”, indica Luis Domínguez, Director del Centro del Agua y Desarrollo Sustentable (CADS)– ESPOL.


Durante el 2024 se ejecutarán dos campañas de monitoreo para identificar la calidad del agua en diferentes puntos de la cuenca y señalar así, las regiones prioritarias de atención y sus oportunidades de mejora. Estos hallazgos serán validados por expertos técnicos internacionales.

Para septiembre de 2024, se socializarán los resultados obtenidos con la sociedad civil y, a su vez, se presentará un informe final al Gobierno local.  “Este punto de partida representa una oportunidad para concienciar a la ciudadanía sobre la relevancia de la calidad de agua. Las posibles intervenciones por parte de todos los involucrados, fortalecerán el manejo del recurso hídrico y de la calidad ambiental”, señaló la Prefecta, Johana Núñez.

Santo Domingo, considerada como la cuarta ciudad más poblada del país, ha representado una serie de desafíos en el aspecto ambiental debido a su evolución y crecimiento poblacional. Mediante este programa y a través de un proceso participativo para obtener información de valor, se pretende priorizar el cuidado del agua dentro de la Provincia.