A lo largo de sus primeros años de vida, los ojos de los niños están en constante desarrollo. Sus habilidades de percepción de profundidad y seguimiento del movimiento continúan perfeccionándose progresivamente desde el nacimiento hasta alcanzar los 15 años de edad aproximadamente.


Algo en lo que estos órganos requerirán de mucho tiempo es la filtración de la radiación ultravioleta (UV). “Esa es una de las razones por las que los profesionales de la salud visual recomendamos a los padres promover el uso de accesorios que protejan los ojos de sus hijos ante la exposición al sol”, explica el Dr. Alejandro Lalama, Jefe de Optometría de Óptica Los Andes (OLA). Esto, aclara, dado que los niños pequeños no solo corren mayor riesgo que los adultos de sufrir las consecuencias de los rayos UV, sino que normalmente pasan mucho más tiempo al aire libre.


Considerando los altos índices de radiación solar que experimentan varias zonas del país, y ante la cercanía del verano en la región Sierra, el experto de OLA detalla a continuación algunas de las razones por las que los niños deben usar gafas de sol.


La exposición a los rayos UV puede causar daños en los párpados. “Aunque no solemos aplicar protector solar en los párpados, esta piel, que está justo encima de los ojos, es muy fina y delicada”, manifiesta el Dr. Lalama. Eso significa que una quemadura solar en esta área puede conllevar un mayor riesgo de cáncer de piel.


Los ojos también pueden verse afectados. Los rayos del sol podrían tener efectos en los ojos como enrojecimiento, dolor, sensación arenosa y, en casos extremos, pérdida temporal de la visión. De acuerdo con el especialista de OLA, la exposición prolongada a la radiación UV puede dañar la conjuntiva, que es una membrana delgada que se extiende sobre la parte frontal del ojo, provocando crecimientos en la parte blanca del ojo o en la córnea.


La exposición desprotegida puede provocar problemas de visión futuros. “Con esto nos referimos a la aparición temprana de cataratas, por ejemplo”, comenta el representante de OLA. Añade que la exposición a los rayos UV en la retina también puede aumentar el riesgo de degeneración macular avanzada en el futuro.


Ahora bien, un punto clave que el Dr. Lalama enfatiza es que los padres deben tener cuidado al elegir gafas de sol, pues muchos cometen el error de optar por gafas de juguete o novedosas, que no incluyen protección UV. “Estos productos, lejos de ser beneficiosos, pueden exponer los ojos de los niños a un mayor riesgo de sufrir daños solares”, advierte el representante de Óptica Los Andes. Por ello, sugiere lo siguiente:


Optar por gafas cuya etiqueta diga que ofrecen 100% de protección UVA/UVB, o UV400.


Tener cuidado con las gafas oscuras sin protección UV, ya que pueden ser peligrosas. “Hacen que las pupilas se dilaten, dejando entrar aún más radiación dañina del sol”, dice Lalama.


Para elegir las gafas ideales con la asesoría correcta de especialistas en salud visual, Óptica Los Andes pone a disposición de la ciudadanía zonas denominadas OLA Kids, abiertas al público en todos sus locales a nivel nacional que estén ubicados dentro de centros comerciales.