La hipertensión arterial es conocida como una "enfermedad silenciosa" ya que puede afectar a una persona durante años sin presentar síntomas evidentes. De hecho, la Organización Mundial de la Salud, estima que aproximadamente el 30% de los adultos en el mundo sufren de hipertensión, pero la mitad, no están diagnosticados; lo cual aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones graves, como enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.

El médico cardiólogo, David Sánchez, señala que la hipertensión afecta a al menos a 3 de cada 10 personas en el país, entre los 25 y 60 años de edad. Estas estadísticas reflejan que esta enfermedad ya se presenta en pacientes jóvenes de 20 a 30 años. “Esta tendencia obliga a tener un chequeo preventivo en medicina general más regular, además, un seguimiento más riguroso, por parte de los médicos en consultas ambulatorias, más el acompañamiento de un monitoreo regular en el hogar con tensiómetros”, expresa el médico.

A decir del doctor Sánchez, el tensiómetro es un dispositivo que debería considerarse como una herramienta familiar de salud para el monitoreo y detección temprana de anomalías, tanto para los adultos mayores como para adultos jóvenes; para así evitar consecuencias mayores para la salud. 

El médico indica que en el mercado existen tensiómetros digitales, como el que distribuye la marca Prodimeda, los cuales son de fácil uso, con instrucciones claras y sencillas a seguir. Además, cuentan con certificaciones de calidad, como la ISO 13485.

Para los pacientes diagnosticados, el uso de tensiómetros es imprescindible, ya que requieren mediciones regulares en diferentes momentos del día, para tener una visión más completa de su salud, detectar cambios o tendencias, y para controlar la eficacia del tratamiento administrado.

¿Cómo utilizar un tensiómetro en el hogar?

Antes de medir la presión arterial, es importante haber estado en reposo durante al menos cinco minutos y haber evitado consumir cafeína, alimentos pesados o tabaco en los últimos 30 minutos.


Sentarse en una silla con respaldo, con una postura erguida, con los pies apoyados en el piso.


Mantener el brazo extendido, a la altura del corazón, y colocar el dispositivo.


Tomar la primera presión, y cinco minutos después, hacer una segunda medición, para contar con un número más preciso.


Llevar una libreta de notas, o en una aplicación en el dispositivo móvil, para registrar las lecturas de presión arterial, con la fecha y hora. Estos datos son importantes para la consulta ambulatoria.

¿Cómo interpretar los resultados?

El tensiómetro presenta tres cifras. En la parte superior del tensiómetro se refleja la presión sistólica; en la mitad, la diastólica, y abajo, el pulso o frecuencia cardíaca.

Presión arterial normal: Se considera cuando la presión sistólica está por debajo de 120 mmHg y la presión diastólica por debajo de 80 mmHg, es decir: 120/80 mmHg. Aunque los valores pueden variar ligeramente según la persona.

Sánchez apunta que una presión alta en domicilio se define en 140/90 mmHg, de modo que si se refleja ese número, es fundamental buscar orientación médica para confirmar el diagnóstico y determinar el mejor tratamiento.

¿Cómo prevenir esta enfermedad?

El médico recomienda a las personas adultas que tienen un cuadro de salud sano, hacerse un chequeo preventivo de medicina general, al menos dos veces al año. Mientras que en pacientes asintomáticos, el seguimiento debe ser al menos una vez a la semana; y en adultos mayores, de manera rutinaria en el domicilio.

Finalmente, sugiere privilegiar un enfoque preventivo, a través de la actividad física, evitar el consumo excesivo de alimentos hipercalórico y la sal, así como reducir el estrés, y tomar en cuenta el factor hereditario.