En Ecuador, cada vez más familias conviven con perros y gatos como miembros del hogar. Sin embargo, el desconocimiento sobre síntomas tempranos de enfermedades hace que muchas mascotas lleguen a consulta en etapas avanzadas, cuando el tratamiento ya es más complejo o costoso. 

Desde la clínica veterinaria Perros&Gatos en Quito, el Dr. Rueda y su equipo han detectado que al menos 6 de cada 10 pacientes que llegan por revisión general presentan patologías que los tutores no sabían que existían: desde problemas articulares crónicos hasta masas abdominales asintomáticas, solo detectables con chequeos preventivos o estudios por imagen. 

“Los animales no pueden verbalizar el dolor, por eso es clave que aprendamos a leer señales sutiles como el cambio de apetito, el comportamiento retraído o incluso la forma de caminar. Muchas enfermedades graves dan señales pequeñas que solemos pasar por alto”, explica el Dr. Rueda, médico veterinario y vocero de la clínica. 

En este contexto, los especialistas recomiendan no esperar a que aparezcan síntomas graves, sino realizar controles médicos periódicos y revisar cambios mínimos en hábitos de alimentación, juego o comportamiento. 

Las 5 señales silenciosas más comunes que podrían indicar un problema serio: 

1. Disminución de la actividad habitual sin causa aparente. 
2. Lamerse excesivamente una zona del cuerpo. 
3. Pérdida de peso progresiva sin cambio en dieta. 
4. Dificultad para subir gradas o saltar. 
5. Menor tolerancia al contacto o juego. 

Muchos de estos síntomas están relacionados con patologías tratables si se detectan a tiempo. Desde afecciones articulares hasta problemas digestivos, urinarios o tumorales, la clave está en detectar antes, para intervenir mejor. 

En Perros&Gatos, los casos más complejos suelen diagnosticarse gracias al enfoque integral del equipo, que combina experiencia clínica, imagenología avanzada y una relación cercana con el tutor. Esto permite un seguimiento más humano y preciso, y reduce el sufrimiento innecesario en los animales.