Dia internacional de la juventud
Día Internacional de la Juventud: el desafío de impulsar el talento joven y generar nuevas oportunidades en Ecuador
- En Ecuador, más de 3,7 millones de personas tienen entre 18 y 29 años; acompañar su desarrollo y fortalecer sus capacidades representa una oportunidad para el presente y el futuro laboral.
Cada 12 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Juventud, una fecha que invita a poner en perspectiva los desafíos y oportunidades de las nuevas generaciones.
En Ecuador, este grupo representa una parte importante de la población y del mercado laboral, por lo que generar condiciones que impulsen su desarrollo es también una oportunidad para fortalecer el futuro productivo del país.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2026 Ecuador cuenta con aproximadamente 3,7 millones de personas entre 18 y 29 años, de las cuales cerca de 2,2 millones forman parte de la población económicamente activa. Los indicadores también muestran una evolución favorable: entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el empleo adecuado entre los jóvenes pasó de 28,0% a 34,6%, mientras que el subempleo disminuyó de 28,3% a 22,6% y el desempleo se redujo de 8,3% a 7,9%.
Sin embargo, el acceso a un puesto de trabajo es solo una parte de las expectativas de las nuevas generaciones. Hoy, factores como la posibilidad de aprender, desarrollar nuevas habilidades, mantener un equilibrio entre la vida personal y profesional, contar con espacios de bienestar y proyectar un crecimiento a largo plazo adquieren mayor importancia al momento de elegir una oportunidad laboral.
Harrison Caldas, gerente de Recursos Humanos de Natura para Mercado Andino, destaca la importancia de trascender los esquemas tradicionales. "Hoy, los profesionales jóvenes buscan espacios donde su bienestar emocional, su desarrollo integral y el propósito de la organización conversen con sus proyectos personales. En Natura, promovemos el bien estar bien con el propósito de crear un ecosistema en el que las personas puedan tener una buena relación consigo mismos y con su entorno".
En este contexto, Caldas destaca cuatro prácticas que pueden contribuir a generar espacios de trabajo alineados con las necesidades actuales:
1. Promover flexibilidad y equilibrio
Contar con alternativas que permitan gestionar de mejor manera las responsabilidades laborales y personales brinda mayor autonomía. Horarios flexibles, modalidades híbridas cuando la naturaleza del cargo lo permite, días libres por cumpleaños o facilidades para atender asuntos personales son algunas opciones que pueden contribuir a este balance.
2. Priorizar el bienestar integral
El cuidado de las personas también forma parte de una experiencia laboral positiva. Facilitar acceso a acompañamiento psicológico, plataformas de bienestar y actividades que promuevan hábitos saludables contribuye a crear entornos de trabajo más seguros y sostenibles.
3. Impulsar el aprendizaje continuo
Para las nuevas generaciones, la posibilidad de seguir desarrollando conocimientos y capacidades es un elemento relevante. Programas de capacitación, convenios con instituciones educativas y espacios que incentiven la innovación permiten fortalecer los perfiles profesionales y responder a las transformaciones del mercado.
4. Acompañar las distintas etapas de vida
Las necesidades de las personas evolucionan a lo largo de su trayectoria. Por ello, contar con políticas que acompañen momentos como la maternidad y la paternidad puede fortalecer el vínculo entre las personas y la organización.
El desafío con el talento joven está en construir una cultura donde el bienestar, la empatía y las oportunidades de desarrollo sean parte de la experiencia diaria. Cuando las personas sienten que una organización las acompaña tanto en su crecimiento profesional como en las distintas etapas de su vida, se fortalece el vínculo y el sentido de pertenencia.
En el marco del Día Internacional de la Juventud, la fecha representa una oportunidad para reconocer el papel que tienen empresas, instituciones y sociedad en la construcción de caminos que permitan a los jóvenes crecer. Apostar por su talento y acompañar su desarrollo no solo responde a sus necesidades actuales, sino que contribuye a formar un mercado laboral más dinámico, inclusivo y preparado para el futuro.

