Durante las vacaciones escolares, los cambios en la rutina pueden convertirse en un riesgo para la alimentación infantil. Ana Altamirano - Nutricionista de Vita Alimentos explica por qué los padres deben aprovechar esta etapa para fortalecer hábitos saludables, priorizar alimentos naturales y evitar el exceso de productos ultraprocesados.

Vacaciones: el momento ideal para construir hábitos saludables desde la alimentación

Las vacaciones representan un descanso para los niños, pero también un reto para muchos padres. Sin horarios escolares y con más tiempo libre, es frecuente que aumente el consumo de snacks ultraprocesados, bebidas azucaradas y comida rápida.

Para conocer cómo mantener una alimentación equilibrada durante esta temporada, conversamos con la nutricionista Ana, quien comparte recomendaciones prácticas para preparar refrigerios saludables, explica la importancia de la leche en el crecimiento infantil y desmonta algunos mitos sobre la alimentación de los más pequeños.

¿Cuál es el principal error que cometen los padres al preparar los refrigerios durante las vacaciones?

Ana: Muchas veces buscamos la opción más rápida y terminamos entregando alimentos ultraprocesados o comida rápida. Sin embargo, las vacaciones son una etapa en la que los niños crecen más porque duermen mejor, juegan más y reciben mayor exposición al sol, lo que favorece la absorción de vitamina D y calcio. Por eso es importante ofrecer refrigerios con proteínas, grasas saludables y carbohidratos de buena calidad que apoyen su desarrollo.

¿Dormir más realmente ayuda al crecimiento?

Ana: Sí. La hormona del crecimiento tiene uno de sus picos más importantes entre las ocho y las diez de la noche. Por eso es recomendable que los niños mantengan un horario adecuado de sueño incluso durante las vacaciones. Además, la vitamina D y alimentos como la leche enriquecida ayudan a optimizar la absorción del calcio necesario para el crecimiento.

¿Cómo lograr un equilibrio entre una alimentación saludable y la practicidad del día a día?

Ana: La clave es organizarse. Recomiendo elaborar un plan semanal de comidas y refrigerios. Esto permite ahorrar tiempo, dinero y desperdicios. Podemos preparar batidos de leche con frutas, yogur natural con frutas, choclo con queso, patacones horneados o tostado con queso. Son opciones sencillas, nutritivas y fáciles de preparar.

¿Qué aceites son los más recomendables para cocinar?

Ana: Para cocinar a altas temperaturas es preferible utilizar aceite de aguacate, aceite de coco o mantequilla ghee, porque soportan mejor el calor. En cambio, aceites como el de girasol, maíz o canola pueden favorecer procesos inflamatorios, especialmente cuando se reutilizan varias veces. Siempre debemos pensar en la alimentación como una inversión en salud.

Existe la creencia de que la leche solo fortalece los huesos. ¿Es cierto?

Ana: No. La leche contiene proteínas, grasas, carbohidratos y calcio, por lo que constituye un alimento muy completo. Además, aporta triptófano, un aminoácido que favorece el descanso. Un vaso de leche tibia antes de dormir puede ayudar a que los niños concilien mejor el sueño y obtengan proteínas de alto valor biológico para su crecimiento.

En los últimos meses se ha hablado mucho sobre colorantes artificiales. ¿Qué sucede con los productos Vita?

Ana: En Vita no utilizamos el colorante rojo que ha sido cuestionado internacionalmente. Nuestro compromiso es ofrecer productos elaborados con ingredientes naturales. En los productos saborizados utilizamos pulpa de fruta, lo que permite obtener un sabor más natural sin recurrir a colorantes artificiales.

¿Cómo deben actuar los padres frente al consumo de azúcar y endulzantes?

Ana: Lo ideal es que los niños se acostumbren al sabor natural de los alimentos. Si es necesario endulzar, opciones como la stevia o la allulosa pueden ser alternativas, pero siempre en cantidades moderadas. El objetivo es que los pequeños no desarrollen una preferencia excesiva por los sabores muy dulces desde temprana edad.

¿Cuál considera que es el papel de los padres en la alimentación infantil?

Ana: Es fundamental. Los niños aprenden observando a sus padres. No podemos pedirles que tomen leche mientras nosotros consumimos gaseosas. También es importante evitar que coman frente a pantallas, involucrarlos en la compra de alimentos y enseñarles por qué elegimos frutas, verduras y productos naturales en lugar de ultraprocesados. Educar con el ejemplo es la mejor herramienta para construir hábitos saludables que perduren toda la vida.

¿Qué mensaje final les daría a las familias?

Ana: Los refrigerios no solo sirven para calmar el hambre; son una oportunidad para educar. No tienen que ser complicados ni costosos. Ecuador tiene una enorme variedad de frutas y alimentos naturales que podemos aprovechar. Recordemos siempre que los padres somos responsables del estado nutricional de nuestros hijos y de la salud que tendrán en el futuro.