La gastronomía se ha convertido en uno de los principales factores que influyen en la elección de destinos turísticos. Cada vez más viajeros buscan experiencias auténticas que les permitan conectar con la cultura, la historia y las tradiciones de los lugares que visitan a través de sus sabores. 

Esta tendencia se refleja en el reciente reconocimiento obtenido por Quito, que en enero de 2026 fue nombrada como el segundo “Destino gastronómico más auténtico del mundo”, según un análisis realizado por la empresa InsureandGo sobre más de 1,3 millones de reseñas de Google Maps en más de 140 ciudades alrededor del mundo. El estudio destaca la capacidad de la gastronomía para convertirse en un elemento diferenciador dentro de la oferta turística de una ciudad. Ecuador cuenta con una riqueza culinaria que nace de su diversidad geográfica, cultural y productiva. 

Desde la cocina andina hasta las preparaciones tradicionales de la Costa, la gastronomía se ha convertido en una de las expresiones más representativas de la identidad nacional y en una oportunidad para fortalecer el posicionamiento turístico del país. 

El creciente interés internacional por la gastronomía ecuatoriana también se refleja en la visita de referentes gastronómicos de otros países. Es el caso de Josep Lluís Penadès, reconocido creador de contenido gastronómico español, quien visitará Ecuador motivado por el interés de conocer de cerca la diversidad culinaria del país y las historias que se construyen alrededor de sus ingredientes tradicionales. Su agenda incluirá recorridos gastronómicos y encuentros con actores del sector culinario ecuatoriano, culminando con su participación como invitado internacional en Tigrillo Fest, un espacio que reunirá a cocineros, emprendedores, productores y representantes de la cadena gastronómica nacional en torno al plátano verde y al tigrillo. 

“Que un referente gastronómico internacional como Josep Lluís Penadès visite Ecuador y forme parte de Tigrillo Fest demuestra que nuestra gastronomía tiene el potencial de atraer visitantes, generar conversación y proyectar al país a través de sus sabores. Hoy la cocina ecuatoriana despierta interés más allá de nuestras fronteras y eso representa una oportunidad para seguir fortaleciendo el turismo gastronómico”, señala Natalia Segura, representante de Tigrillo Fest. 

En este escenario, platos tradicionales a base de plátano verde como el viche, corviche, majado, bolón o el tigrillo han comenzado a ganar visibilidad dentro y fuera del Ecuador. Este último, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador e incluido recientemente en rankings gastronómicos internacionales, representa una de las preparaciones más emblemáticas de la cocina nacional. Para especialistas del sector turístico, la gastronomía tiene la capacidad de generar conexiones emocionales con los visitantes, permitiéndoles conocer la historia y las tradiciones de un territorio a través de sus ingredientes y preparaciones. 

Cada plato cuenta una historia y refleja la relación entre las comunidades, los productores y el patrimonio cultural que se preserva generación tras generación. Precisamente bajo esta visión Tigrillo Fest, dará valor a uno de los platos más representativos del Ecuador, promoviendo una conversación sobre el potencial de la gastronomía como motor de desarrollo cultural, económico y turístico a base de plátano verde. 

Con el respaldo de Quito Turismo, la Prefectura de Pichincha y el Municipio de Zaruma, el festival se llevará a cabo el 04 y 05 de julio en el parque Bicentenario de la ciudad de Quito para destacar el papel de la gastronomía ecuatoriana como una herramienta capaz de fortalecer la identidad local, dinamizar la economía y proyectar al país a través de sus sabores. Además de visibilizar la riqueza culinaria del plátano verde, el encuentro busca generar un espacio donde converjan tradición, innovación, turismo y cultura, fortaleciendo el vínculo entre la gastronomía y las experiencias que hoy buscan los viajeros nacionales e internacionales. 

La realización de eventos gastronómicos especializados también contribuye a dinamizar sectores como la hotelería, el transporte, el comercio, los emprendimientos locales, el turismo y la industria musical, generando beneficios económicos que trascienden la experiencia culinaria y aportan al desarrollo de los territorios. En un contexto donde las experiencias auténticas cobran cada vez mayor relevancia, la gastronomía se consolida como una de las mejores cartas de presentación de Ecuador ante el mundo. Y en esa historia, el tigrillo y el plátano verde continúan posicionándose como símbolos de una cocina que conecta tradición, identidad y turismo.